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Efectos antiinflamatorios de los Ejercicios y Tareas fonatorias

Los ejercicios y tareas fonatorias tienen efectos antiinflamatorios que han sido estudiados. Te invito a leer este artículo para que puedas introducirte a este fascinante tema.

Efectos antiinflamatorios de los Ejercicios y Tareas fonatorias

El origen de las lesiones fonotraumáticas

La frecuencia de lesiones fonotraumáticas en los pliegues vocales es difícil de estimar en la población en general; sin embargo, Thomas et al. (2021) han reportado un 89 % de prevalencia. Este tipo de lesiones incluye a los nódulos, pólipos y algunos quistes (Nerurkar et al., 2021).

Las lesiones fonotraumáticas se producen cuando se ve alterada la resistencia laríngea, la cual es una capacidad que tiene la estructura cordal para soportar estrés mecánico sin mostrar signos de insuficiencia (Bucker, 1998). Cuando esto sucede, se ven afectadas dos capas fundamentales para la protección de los pliegues vocales: la capa mucosa y el epitelio.

Existen al menos tres situaciones que producen la pérdida de esta protección: inflamación crónica, deshidratación y estrés mecánico descontrolado (Levendoski et al., 2014). Una vez que la resistencia laríngea se ha perdido, los daños se extienden a la capa superficial de la lámina propia (espacio de Reinke). A partir de este momento comienza un período de reparación natural del tejido, comandado por el proceso inflamatorio.

Las principales células que llevan adelante este proceso son los fibroblastos, que contribuyen a la formación de tejido conectivo (colágeno y elastina), secreción y remodelación de la matriz extracelular (MEC) de los pliegues vocales (Branski, 1998).

Estrés mecánico fonatorio y sus efectos antiinflamatorios

Según Titze (1994), se pueden producir siete tipos de estrés mecánico en los pliegues vocales mientras se produce la voz: tensil o longitudinal, contráctil, de impacto, de inercia, aerodinámico, interaritenoideo y de cizalla o cortante. El más estudiado hasta el momento ha sido el de impacto.

Verdolini et al. (2012) demostraron que un estrés de impacto a bajas magnitudes y en cantidad controlada mejora el perfil antiinflamatorio de la MEC de los pliegues vocales. Es por esto que ejercicios vocales como la voz resonante y algunos ejercicios de tracto vocal semiocluido, con baja resistencia al flujo fonatorio, pueden ser útiles, ya que fisiológicamente provocan fases de cierre menos nocivas y movimientos del tejido cordal que funcionan como una especie de factor biológico de “curación” en lesiones agudas.

Sin embargo, la disminución del estrés de impacto no es el único estrés mecánico capaz de producir efectos antiinflamatorios. Deschner et al. (2003) demostraron que la tensión y el cizallamiento también pueden afectar las respuestas celulares, induciendo respuestas antiinflamatorias en articulaciones sinoviales. En cuanto a la voz, la utilización de tareas fonatorias, tales como la modificación de la frecuencia y la intensidad, también puede generar proliferación de fibroblastos, estimulando la reparación y remodelación de la MEC por efecto del estrés tensil o longitudinal y de cizalla (Aracena, 2024).

Para finalizar, Steffen et al. (2024) proponen la hipótesis (aún sin comprobar) de que el movimiento tisular, posiblemente generado a través de ejercicios y tareas con doble o triple fuente fonatoria, pueda tener efectos antiinflamatorios a corto y largo plazo.

LIC. ESTEBAN M. CEBALLOS
Licenciado en Fonoaudiología MP: 8508
Área de la voz. Docente. Investigador.


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